Estas burbujas o pompas se forman porque, el agua al mezclarla con el jabón,
crea una película bastante resistente.
Esta película se forma, por unas sustancias tensoactivas llamadas emulgentes, que se encuentran en los detergentes, champús y productos para limpiar el polvo.
Dicha película al llenarse de aire, se convierte en una pompa de jabón.
Se pueden crear pompas de un enorme tamaño utilizando unos productos especiales.